lundi 3 mai 2010

Stanley Payne : la gauche espagnole n'a pas encore fait son mea culpa

L'historien hispaniste américain Stanley Payne dans un entretien accordé à l'agence espagnole EFE, considère que les gesticulations de Balthazar Garzon contre le franquisme relèvent d'une blague de mauvais goût. Impitoyable, l'historien rappelle cette contradiction : le juge a refusé d'enquêter sur les crimes contre l'humanité commis par Santiago Carrillo, un criminel bien vivant, au nom de la loi d'amnistie, or il en conteste la validité quand il s'agit d'enquêter sur les crimes commis par des franquistes morts depuis plus de trente ans.

Cherchez l'erreur.

Enfin l'historien insiste sur un scandale de la vie politique espagnole : à l'inverse de la droite, la gauche espagnole n'a jamais demandé pardon pour les crimes commis alors qu'elle était au pouvoir et pour sa responsabilité directe dans le déclenchement de la guerre civile.

Stanley Payne cite notamment l'assassinat du député monarchiste Calvo Sotelo.

Paradoxalement, ce n'est pas la mort tragique de cette homme politique qui a convaincu de nombreux espagnols qu'il fallait se joindre au coup d'Etat en préparation, mais le fait que cet assassinat ait été commis par des fonctionnaires d'Etat.

Cette mort démontrait mieux que mille discours que la légalité n'avais plus cours dans l'Espagne gouvernée par le Frente Popular (le « frente crapular » comme l'écrivait à Paris le quotidien catholique la Croix).


Payne: la investigación de Garzón sobre el franquismo es "broma de mal gusto"


Para el hispanista estadounidense Stanley George Payne, el juez español Baltasar Garzón "no representa a la justicia, sino a la política" y su investigación de los crímenes del franquismo suponen "una broma de mal gusto".

Stanley G. Payne, que acaba de publicar "¿Por qué la República perdió la Guerra?" (Espasa), considera que mientras que la derecha española "ha admitido" los crímenes del franquismo y "sus errores", la izquierda aún "no ha hecho autocrítica".

En una entrevista con Efe, considera que Garzón "se contradice a sí mismo", por que cuando hace años se le pidió la persecución del histórico líder comunista español Santiago Carrillo aludió a una amnistía, "algo que ignoraba cuando quería perseguir a las derechas", y añade que "alguien que se porta así, no representa a la justicia, sino a la política".

Payne en su obra aporta un análisis diferente sobre las circunstancias externas e internas que influyeron en la Guerra Civil española (1936-1939), al considerar que los historiadores españoles "siguen en la vía de la negación freudiana" con respecto a ciertos aspectos de esta contienda.

En este sentido, el escritor, Doctor en Historia por la Universidad de Columbia, lamenta que la izquierda aún hoy "persista en presentar un proceso revolucionario violento", como el que tuvo lugar en la Guerra Civil, como algo "democrático".

En su opinión, mientras que la derecha española ha admitido y reconocido "sus errores", la izquierda "todavía no ha hecho autocrítica", responsabilidad que -dice- tiene pendiente, aunque añade que "la nueva ideología -el buenismo o corrección política- disfraza la realidad".

Un análisis diferente de la República, una atención "equilibrada" al problema de la "guerra de religión", un análisis "objetivo" de la represión, una discusión de todas las dimensiones de las intervenciones extranjeras y una discusión más amplia de su lugar en la historia militar general y en la historia europea son algunas de las novedades que, según su autor, aporta el libro.

Según Stanley G. Payne, el contexto internacional de comunismo y fascismo tras la I Guerra Mundial "exacerbó a las pasiones en España" y supuso el desencadenante de la Guerra Civil, en la que -dice- "no hubo guerra relámpago, sino ataques frontales".

Para el historiador, el asesinato del líder monárquico José Calvo Sotelo en julio de 1936 precipitó de forma clara la sublevación de Franco contra la República, porque aunque la conspiración militar ya estaba en marcha, "era una conspiración débil".

"Muchos más se lanzaron a ella" tras el asesinato de Calvo Sotelo, según Payne, quien asegura que "no fue tanto el asesinato en sí, sino el hecho de que la policía del Estado republicano secuestrara y asesinara a un miembro del Parlamento", algo que -añade- "se creía que indicaba que bajo el Frente Popular ya no existía la menor garantía de la vida".

Entre los principales errores de los republicanos este hispanista cita la revolución, "que desperdició las energías"; la "floja" política militar en las primeras semanas y el hecho de depender de meras milicias; la ausencia de unidad; la no intervención y su dependencia de los comunistas; y el hecho, "muy lógico, de que Stalin no quería arriesgar demasiado".

Además, en su opinión la guerra de la República contra la religión "les hizo un daño enorme", al tolerarse la quema de conventos, las agresiones a los religiosos y a los católicos y promoverse un plan para dar fin a la educación católica".

Para Stanley G. Payne, con la Guerra Civil "toda España perdió, con la excepción de algunos militares y algunos otros que se beneficiaron de la dictadura".

No obstante, la contienda sirvió para que los españoles aprendieran "a largo plazo", y fruto de ese aprendizaje -dice- es el "éxito de la transición".

"Los únicos que representan el espíritu de 1936 son unas pocas gentes en la izquierda junto con algunas figuras de la derecha", asegura Payne, académico de la Real Academia Española de la Historia desde 1987, quien considera que la crispación actual es, en comparación, "poca cosa y meramente un intento de marcar puntos políticos".

Para Payne, "la época de las revoluciones, y de las grandes contrarrevluciones a lo Franco, ya ha pasado".

2 commentaires:

Anonyme a dit…

Doux Jésus, le ton de cet article effraie réellement de par sa stupidité et sa crédulité. Interrogez-vous, intéressez-vous et révisez vos leçons, la gauche républicaine n'est absolument pas la cause directe de la guerre civile espagnole. Il a été démontré depuis les années 70 (cela vous fait 44 ans de retard mon vieux) que les causes qui ont amené à la guerre civile étaient beaucoup plus diverses et certainement pas uniques. Au lieu de vous appuyer sur un pseudo historien apprenez à trier la vraie information et la connerie étalée sur des pages et des pages.

Anonyme a dit…

Doux Jésus, comment peut-on s'indigner du ton de cet article (en réalité assez peu polémique) et écrire un commentaire aussi agressif ?
Certes, dire que la gauche espagnole a une responsabilité directe dans le déclenchement de la guerre est réducteur et erroné. Mais ce n'est pas pour autant que la gauche ne doit pas s'excuser à son tour pour les crimes qu'elle a commis.